martes, 19 de abril de 2011
Prosigue la limpieza étnica de Palestina
Jonathan Cook
Counterpunch
Traducido para Rebelión por LB
Munther Fahmi es conocido como “el librero de Jerusalén". Entre sus clientes se cuentan Tony Blair, Kofi Annan, Jimmy Carter y la actriz de Hollywood Uma Thurman. En una ciudad dividida por las tensiones políticas y sociales la librería del señor Fahmi constituye un oasis de diálogo entre palestinos e israelíes al que conocidos escritores y académicos de ambos lados de la barrera son invitados regularmente para dar conferencias y hablar de su trabajo.
Sin embargo, a pesar de sus conexiones de alto nivel, todo parece indicar que los días de señor Fahmi en su ciudad natal están contados.
Las autoridades israelíes le han comunicado que tras 16 años consecutivos regentando su librería en el recinto del emblemático hotel de Jerusalén Oriental American Colony ya no puede entrar ni a Israel ni a Jerusalén.
Hace dos meses agotó sus opciones legales cuando la corte Suprema de Israel se negó a revocar su orden de su deportación. Su única esperanza reside en un comité gubernamental al que ha apelado argumentando razones humanitarias.
El señor Fahmi, de 57 años de edad, dista mucho de ser optimista. "Mi abogado me dice que las solicitudes que hacen los palestinos casi nunca son aceptadas".
Titular desde hace muchos años de un pasaporte estadounidense, el señor Fahmi dijo que residía [en Jerusalén] con una visa de turista que expiró el 3 de abril. "Si el comité rechaza mi caso me meterán en un avión y me expulsarán en breve".
El señor Fahmi es uno de los miles de palestinos que en las últimas cuatro décadas han sido víctimas de una política israelí que los despoja de su derecho a vivir en Jerusalén, dijo Dalia Kerstein, directora de Hamoked, un grupo israelí de derechos humanos.
Aunque Israel se anexionó Jerusalén Oriental en 1967 violando el derecho internacional, la mayoría de sus habitantes palestinos recibieron solamente permisos de residencia israelíes, no la ciudadanía.
Según cifras israelíes, desde entonces los israelíes han revocado el permiso de residencia de más de 13.000 palestinos de los 260.000 con que cuenta hoy Jerusalén Este.
La señora Kerstein dijo que el número de revocaciones ha aumentado drásticamente en los últimos años, ya que más de 4.500 palestinos perdieron su permiso de residencia tan sólo en el año 2008, el último año del que existen disponibles cifras completas.
La ley israelí estipula que los palestinos de Jerusalén pueden ser despojados de su permiso de residencia si residen al menos durante siete años en el extranjero –el cual incluye los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Gaza- o si adquieren un pasaporte extranjero.
Desde que en 1988 se dictara una sentencia de prueba, los tribunales israelíes han ratificado la revocación [del permiso de residencia] en los casos en los que las autoridades sostienen que los palestinos han trasladado su "centro de vida" a otros lugares.
"Es evidente que existe una política para expulsar a los palestinos de Jerusalén e Israel y reducir lo que aquí se llama “la amenaza demográfica palestina", dijo la señora Kerstein. "Se trata realmente un caso de limpieza étnica".
La semana pasada Hamoked y otro grupo de derechos humanos, la Asociación de Derechos Civiles de Israel (ACRI), solicitaron a la Corte Suprema de Israel que revocara la política [de anulación de permisos de residencia], argumentando que supone una vulneración del derecho internacional.
Oded Feller, abogado de ACRI, dijo que los palestinos de Jerusalén Oriental son de hecho "prisioneros" a los que Israel castiga si participan de un mundo más globalizado.
"El problema para la gente como Munther es que el gobierno y los tribunales israelíes los tratan como si fueran inmigrantes, ignorando el hecho de que en su calidad de habitantes nativos de la ciudad les asiste el derecho inalienable a vivir en ella", dijo la señora Kerstein.
Al igual que la mayoría de los palestinos de Jerusalén Este, la familia del señor Fahmi rechazó la ciudadanía israelí en 1967. "Somos palestinos y estamos ocupados por Israel. ¿A santo de qué deberíamos aceptar su ciudadanía y legitimar su ocupación?".
Pero esa decisión le dejó a él y a otros palestinos de Jerusalén en una situación precaria.
Los israelíes revocaron el permiso de residencia del señor Fahmi -sin su conocimiento- a raíz de una larga estancia en los Estados Unidos que inició en 1975, cuando se fue a EEUU a estudiar. Allí obtuvo un pasaporte estadounidense tras casarse y formar una familia.
En 1995, tras la firma de los acuerdos de Oslo, decidió volver a instalarse en Jerusalén. "Vi a Yasser Arafat y a Yitzhak Rabin darse la mano frente a la Casa Blanca e ingenuamente pensé que aquello era el comienzo de una nueva era de reconciliación".
Durante los últimos 16 años se ha visto obligado a salir y entrar en el país cada pocos meses con una visa de turista.
Pero el señor Fahmi conoció el verdadero significado de la pérdida de su residencia hace 18 meses, cuando los funcionarios del Ministerio del Interior israelí le dijeron que, en aplicación de una nueva política, ya no le renovarían automáticamente la visa de turista.
Ahora le han dicho que solo puede permanecer tres meses al año en Israel, incluyendo Jerusalén. En su apelación ante la comisión humanitaria ha dicho que necesita estar en Jerusalén para cuidar de su madre, de 76 años de edad.
"¿Hay en el mundo algún otro país en el que la población nativa sea tratada de esta forma en su propio país?", dijo.
La señora Kerstein explicó que la política de negar visas de turista a los palestinos con pasaporte extranjero ha sido aplicada de forma irregular debido a las objeciones presentadas por EEUU y por embajadas europeas.
La elección del señor Fahmi [como blanco de esta medida restrictiva] parece a primera vista un tanto extraña en vista de los influentes apoyos con los que cuenta. Una petición ha logrado reunir más de 2.000 firmas, incluidas las del novelista británico Ian McEwan, ganador este año del Premio Jerusalén de literatura, la del historiador Eric Hobsbawn y la de Simon Sebag Montefiore, cuyo libro Jerusalén: La biografía ha sido un éxito de ventas.
El señor Fahmi confía en que el apoyo de muchos israelíes y judíos de la diáspora, entre ellos los de Amos Oz y David Grossman, dos de los novelistas más célebres de Israel, conseguirá impedir su expulsión.
El señor Grossman dijo a la agencia de noticias Reuters la semana pasada que las acciones del gobierno israelí eran "un escándalo". Rashid Khalidi, profesor de historia del Oriente Medio en la Universidad de Columbia en Nueva York, que también ha firmado la petición, dijo que el caso del señor Fahmi ha puesto de relieve la determinación de Israel de mantener una mayoría judía en Jerusalén.
Una fórmula ideada por un comité gubernamental israelí en 1973 fijó [como objetivo] para Jerusalén [alcanzar] un ratio de población de 73 judíos contra 27 palestinos. A pesar de una agresiva política de asentamiento de judíos en Jerusalén Oriental, la tasa de natalidad más elevada de los palestinos ha hecho que su proporción haya aumentado hasta superar un tercio de la población total de la ciudad.
"No conozco a ninguna familia de Jerusalén Este que no tenga a algún miembro afectado por esta política de revocación [de permisos de residencia]", dijo el profesor Khalidi. "Es algo sistemático".
El año pasado Israel pareció ampliar su política cuando revocó el permiso de residencia a cuatro miembros de Hamas pertenecientes al consejo legislativo palestino que viven en Jerusalén Este.
A principios de este año Israel también prohibió entrar a Jerusalén a Adnan Gheith, un destacado activista político palestino que se ha opuesto a la campaña de colonización judía del barrio [árabe] de Silwan, situado en Jerusalén Este. Los israelíes le ordenaron permanecer fuera de la ciudad durante cuatro meses.
Informaciones publicadas en los medios de comunicación israelíes indican que los servicios de seguridad israelíes han elaborado una lista de varios cientos de activistas de Jerusalén contra los que pretenden dictar órdenes de expulsión.
En lo que constituye un indicio del miedo que se extiende entre los palestinos jerusalemitas cuyos derechos de residencia se encuentran amenazados, en los últimos cinco años los funcionarios israelíes han observado entre la población palestina [de Jerusalén] un marcado incremento del número de solicitudes de ciudadanía israelí.
Las cifras dadas a conocer este año por el Ministerio del Interior israelí revelan que unos 13.000 palestinos de Jerusalén, es decir, el 5% de la población, son ahora ciudadanos israelíes.
Counterpunch
Traducido para Rebelión por LB
Munther Fahmi es conocido como “el librero de Jerusalén". Entre sus clientes se cuentan Tony Blair, Kofi Annan, Jimmy Carter y la actriz de Hollywood Uma Thurman. En una ciudad dividida por las tensiones políticas y sociales la librería del señor Fahmi constituye un oasis de diálogo entre palestinos e israelíes al que conocidos escritores y académicos de ambos lados de la barrera son invitados regularmente para dar conferencias y hablar de su trabajo.
Sin embargo, a pesar de sus conexiones de alto nivel, todo parece indicar que los días de señor Fahmi en su ciudad natal están contados.
Las autoridades israelíes le han comunicado que tras 16 años consecutivos regentando su librería en el recinto del emblemático hotel de Jerusalén Oriental American Colony ya no puede entrar ni a Israel ni a Jerusalén.
Hace dos meses agotó sus opciones legales cuando la corte Suprema de Israel se negó a revocar su orden de su deportación. Su única esperanza reside en un comité gubernamental al que ha apelado argumentando razones humanitarias.
El señor Fahmi, de 57 años de edad, dista mucho de ser optimista. "Mi abogado me dice que las solicitudes que hacen los palestinos casi nunca son aceptadas".
Titular desde hace muchos años de un pasaporte estadounidense, el señor Fahmi dijo que residía [en Jerusalén] con una visa de turista que expiró el 3 de abril. "Si el comité rechaza mi caso me meterán en un avión y me expulsarán en breve".
El señor Fahmi es uno de los miles de palestinos que en las últimas cuatro décadas han sido víctimas de una política israelí que los despoja de su derecho a vivir en Jerusalén, dijo Dalia Kerstein, directora de Hamoked, un grupo israelí de derechos humanos.
Aunque Israel se anexionó Jerusalén Oriental en 1967 violando el derecho internacional, la mayoría de sus habitantes palestinos recibieron solamente permisos de residencia israelíes, no la ciudadanía.
Según cifras israelíes, desde entonces los israelíes han revocado el permiso de residencia de más de 13.000 palestinos de los 260.000 con que cuenta hoy Jerusalén Este.
La señora Kerstein dijo que el número de revocaciones ha aumentado drásticamente en los últimos años, ya que más de 4.500 palestinos perdieron su permiso de residencia tan sólo en el año 2008, el último año del que existen disponibles cifras completas.
La ley israelí estipula que los palestinos de Jerusalén pueden ser despojados de su permiso de residencia si residen al menos durante siete años en el extranjero –el cual incluye los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Gaza- o si adquieren un pasaporte extranjero.
Desde que en 1988 se dictara una sentencia de prueba, los tribunales israelíes han ratificado la revocación [del permiso de residencia] en los casos en los que las autoridades sostienen que los palestinos han trasladado su "centro de vida" a otros lugares.
"Es evidente que existe una política para expulsar a los palestinos de Jerusalén e Israel y reducir lo que aquí se llama “la amenaza demográfica palestina", dijo la señora Kerstein. "Se trata realmente un caso de limpieza étnica".
La semana pasada Hamoked y otro grupo de derechos humanos, la Asociación de Derechos Civiles de Israel (ACRI), solicitaron a la Corte Suprema de Israel que revocara la política [de anulación de permisos de residencia], argumentando que supone una vulneración del derecho internacional.
Oded Feller, abogado de ACRI, dijo que los palestinos de Jerusalén Oriental son de hecho "prisioneros" a los que Israel castiga si participan de un mundo más globalizado.
"El problema para la gente como Munther es que el gobierno y los tribunales israelíes los tratan como si fueran inmigrantes, ignorando el hecho de que en su calidad de habitantes nativos de la ciudad les asiste el derecho inalienable a vivir en ella", dijo la señora Kerstein.
Al igual que la mayoría de los palestinos de Jerusalén Este, la familia del señor Fahmi rechazó la ciudadanía israelí en 1967. "Somos palestinos y estamos ocupados por Israel. ¿A santo de qué deberíamos aceptar su ciudadanía y legitimar su ocupación?".
Pero esa decisión le dejó a él y a otros palestinos de Jerusalén en una situación precaria.
Los israelíes revocaron el permiso de residencia del señor Fahmi -sin su conocimiento- a raíz de una larga estancia en los Estados Unidos que inició en 1975, cuando se fue a EEUU a estudiar. Allí obtuvo un pasaporte estadounidense tras casarse y formar una familia.
En 1995, tras la firma de los acuerdos de Oslo, decidió volver a instalarse en Jerusalén. "Vi a Yasser Arafat y a Yitzhak Rabin darse la mano frente a la Casa Blanca e ingenuamente pensé que aquello era el comienzo de una nueva era de reconciliación".
Durante los últimos 16 años se ha visto obligado a salir y entrar en el país cada pocos meses con una visa de turista.
Pero el señor Fahmi conoció el verdadero significado de la pérdida de su residencia hace 18 meses, cuando los funcionarios del Ministerio del Interior israelí le dijeron que, en aplicación de una nueva política, ya no le renovarían automáticamente la visa de turista.
Ahora le han dicho que solo puede permanecer tres meses al año en Israel, incluyendo Jerusalén. En su apelación ante la comisión humanitaria ha dicho que necesita estar en Jerusalén para cuidar de su madre, de 76 años de edad.
"¿Hay en el mundo algún otro país en el que la población nativa sea tratada de esta forma en su propio país?", dijo.
La señora Kerstein explicó que la política de negar visas de turista a los palestinos con pasaporte extranjero ha sido aplicada de forma irregular debido a las objeciones presentadas por EEUU y por embajadas europeas.
La elección del señor Fahmi [como blanco de esta medida restrictiva] parece a primera vista un tanto extraña en vista de los influentes apoyos con los que cuenta. Una petición ha logrado reunir más de 2.000 firmas, incluidas las del novelista británico Ian McEwan, ganador este año del Premio Jerusalén de literatura, la del historiador Eric Hobsbawn y la de Simon Sebag Montefiore, cuyo libro Jerusalén: La biografía ha sido un éxito de ventas.
El señor Fahmi confía en que el apoyo de muchos israelíes y judíos de la diáspora, entre ellos los de Amos Oz y David Grossman, dos de los novelistas más célebres de Israel, conseguirá impedir su expulsión.
El señor Grossman dijo a la agencia de noticias Reuters la semana pasada que las acciones del gobierno israelí eran "un escándalo". Rashid Khalidi, profesor de historia del Oriente Medio en la Universidad de Columbia en Nueva York, que también ha firmado la petición, dijo que el caso del señor Fahmi ha puesto de relieve la determinación de Israel de mantener una mayoría judía en Jerusalén.
Una fórmula ideada por un comité gubernamental israelí en 1973 fijó [como objetivo] para Jerusalén [alcanzar] un ratio de población de 73 judíos contra 27 palestinos. A pesar de una agresiva política de asentamiento de judíos en Jerusalén Oriental, la tasa de natalidad más elevada de los palestinos ha hecho que su proporción haya aumentado hasta superar un tercio de la población total de la ciudad.
"No conozco a ninguna familia de Jerusalén Este que no tenga a algún miembro afectado por esta política de revocación [de permisos de residencia]", dijo el profesor Khalidi. "Es algo sistemático".
El año pasado Israel pareció ampliar su política cuando revocó el permiso de residencia a cuatro miembros de Hamas pertenecientes al consejo legislativo palestino que viven en Jerusalén Este.
A principios de este año Israel también prohibió entrar a Jerusalén a Adnan Gheith, un destacado activista político palestino que se ha opuesto a la campaña de colonización judía del barrio [árabe] de Silwan, situado en Jerusalén Este. Los israelíes le ordenaron permanecer fuera de la ciudad durante cuatro meses.
Informaciones publicadas en los medios de comunicación israelíes indican que los servicios de seguridad israelíes han elaborado una lista de varios cientos de activistas de Jerusalén contra los que pretenden dictar órdenes de expulsión.
En lo que constituye un indicio del miedo que se extiende entre los palestinos jerusalemitas cuyos derechos de residencia se encuentran amenazados, en los últimos cinco años los funcionarios israelíes han observado entre la población palestina [de Jerusalén] un marcado incremento del número de solicitudes de ciudadanía israelí.
Las cifras dadas a conocer este año por el Ministerio del Interior israelí revelan que unos 13.000 palestinos de Jerusalén, es decir, el 5% de la población, son ahora ciudadanos israelíes.
sábado, 9 de abril de 2011
Posada Carriles absuelto de todos los cargos
Jean-Guy Allard
Rebelión
Un tribunal de la nación que establece una lista donde se designa a otros países como “patrocinadores del terrorismo”, ha declarado ayer al terrorista internacional Luis Posada Carriles inocente de 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento en un juicio ante jurado cuya decisión no se puede apelar.
Este jurado, integrado por siete mujeres y cinco hombres, emitió el veredicto en solo tres horas de deliberaciones previamente orientadas por la jueza Kathleen Cardone - nombrada por George W. Bush – que preside por segunda vez un proceso al termino del cual Posada se va por su casa de Miami.
La agencia española EFE reportó como Posada Carriles, de 83 años, “se abrazó a sus tres abogados que estallaron en júbilo en la sala del tribunal al escuchar el veredicto”, después de un juicio de trece semanas.
"Cada vez que el jurado tiene un caso no se puede predecir lo que decidirá, pero respetamos lo que decidan",dijo por su parte el fiscal federal Timothy Reardon, de la Sección antiterrorrista del Departamento de Justicia, enviado paradójicamente desde Washington para este caso mientras el Gobierno se niega a reconocer que Posada es un terrorista y a procesarlo como tal, de acuerdo con los convenios internacionales que firmó.
Posada sigue reclamado con 73 cargos de homicidio por la justicia venezolana desde su aparición en Miami en 2005.
Al absolverlo, el jurado se negó a reconocer, a pesar de todas las pruebas y evidencias presentadas, su entrada ilegal a EEUU por el Rio Miami a bordo del barco camaronero Santrina, y prefirió creer el cuento del “coyote” que elaboró.
Tampoco admite, implícitamente, su papel en los atentados con explosivos registrados en Cuba en 1997, que causaron la muerte al joven turista italiano Fabio DiCelmo.
Colaborador de la policía batistiana, Posada fue reclutado por la CIA a su llegada a Estados Unidos e integrado a la Operación 40 diseñada para dirigir una masacre de partidarios de la Revolución al margen de la invasión de Playa Giron.
La CIA lo incorporó en mecanismos de represión tanto en Venezuela donde dirigió las mortíferas operaciones de “limpieza” de la DISIP, como en El Salvador, Guatemala y Honduras donde se lo asignó a tareas similares.
Fue detenido en Venezuela como autor intelectual de la voladura de un avión de Cubana en 1976 que mató a 73 personas, pero se escapó para manejar la operación de trafico de armas y droga que se desarrolló desde la base aerea de Ilopango, en El Salvador.
En noviembre del 2000, Posada fue arstado en Panamá a raíz de un complot para matar al líder cubano Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana, y fue condenado a 8 años de cárcel por terrorismo. Salió de cárcel en 2004, indultado por la presidenta mafiosa Mireya Moscoso, presionada por la mafia terrorista cubanoamericana y sus protectores, desde Washington y Miami.
Una larga sucesión de crímenes horrorosos que el gobierno norteamericano, por razones obvias, no solo se niega a reconocer sino que se dedica a encubrir.
Rebelión
Un tribunal de la nación que establece una lista donde se designa a otros países como “patrocinadores del terrorismo”, ha declarado ayer al terrorista internacional Luis Posada Carriles inocente de 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento en un juicio ante jurado cuya decisión no se puede apelar.
Este jurado, integrado por siete mujeres y cinco hombres, emitió el veredicto en solo tres horas de deliberaciones previamente orientadas por la jueza Kathleen Cardone - nombrada por George W. Bush – que preside por segunda vez un proceso al termino del cual Posada se va por su casa de Miami.
La agencia española EFE reportó como Posada Carriles, de 83 años, “se abrazó a sus tres abogados que estallaron en júbilo en la sala del tribunal al escuchar el veredicto”, después de un juicio de trece semanas.
"Cada vez que el jurado tiene un caso no se puede predecir lo que decidirá, pero respetamos lo que decidan",dijo por su parte el fiscal federal Timothy Reardon, de la Sección antiterrorrista del Departamento de Justicia, enviado paradójicamente desde Washington para este caso mientras el Gobierno se niega a reconocer que Posada es un terrorista y a procesarlo como tal, de acuerdo con los convenios internacionales que firmó.
Posada sigue reclamado con 73 cargos de homicidio por la justicia venezolana desde su aparición en Miami en 2005.
Al absolverlo, el jurado se negó a reconocer, a pesar de todas las pruebas y evidencias presentadas, su entrada ilegal a EEUU por el Rio Miami a bordo del barco camaronero Santrina, y prefirió creer el cuento del “coyote” que elaboró.
Tampoco admite, implícitamente, su papel en los atentados con explosivos registrados en Cuba en 1997, que causaron la muerte al joven turista italiano Fabio DiCelmo.
Colaborador de la policía batistiana, Posada fue reclutado por la CIA a su llegada a Estados Unidos e integrado a la Operación 40 diseñada para dirigir una masacre de partidarios de la Revolución al margen de la invasión de Playa Giron.
La CIA lo incorporó en mecanismos de represión tanto en Venezuela donde dirigió las mortíferas operaciones de “limpieza” de la DISIP, como en El Salvador, Guatemala y Honduras donde se lo asignó a tareas similares.
Fue detenido en Venezuela como autor intelectual de la voladura de un avión de Cubana en 1976 que mató a 73 personas, pero se escapó para manejar la operación de trafico de armas y droga que se desarrolló desde la base aerea de Ilopango, en El Salvador.
En noviembre del 2000, Posada fue arstado en Panamá a raíz de un complot para matar al líder cubano Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana, y fue condenado a 8 años de cárcel por terrorismo. Salió de cárcel en 2004, indultado por la presidenta mafiosa Mireya Moscoso, presionada por la mafia terrorista cubanoamericana y sus protectores, desde Washington y Miami.
Una larga sucesión de crímenes horrorosos que el gobierno norteamericano, por razones obvias, no solo se niega a reconocer sino que se dedica a encubrir.
jueves, 7 de abril de 2011
Informe del ex presidente James Carter sobre su viaje a Cuba
Jimmy Carter
The Carter Center
Por invitación del presidente Raúl Castro, Rosalynn y yo visitamos La Habana en nombre del Centro Carter, junto con John Hardman, Jennifer McCoy, el Pastor Robert Montgomery Melissa, John Moores, y Rosenberg Diane.
Los objetivos del viaje fueron los siguientes:
1. familiarizarse con el presidente Raúl Castro y para determinar sus objetivos inmediatos y a largo plazo para Cuba. El Partido del Congreso se reunirá en abril (en el 50 aniversario de la Bahía de Cochinos) y los cubanos adoptan planes de reformas económicas y sociales;
2. explorar ideas sobre cómo las relaciones de Estados Unidos-Cuba podría mejorarse;
3. visitar a los jugadores clave en los sectores gubernamentales e independientes, y
4. aprender lo más posible sobre los casos de los Cinco Cubanos presos en los EE.UU. y Gross Alan en Cuba.
Antes del viaje hubo conversaciones con la secretaria de Estado Clinton, el asesor de Seguridad Nacional Donilon, y Judy Gross.
Existe una incompatibilidad fundamental entre las políticas de Cuba y los EE.UU., basado en más de medio siglo de esfuerzos de los líderes en Washington para desestabilizar y provocar cambios en el régimen comunista de Fidel y Raúl Castro.
Un embargo económico contra Cuba continúa, codificado por la Ley Helms-Burton, aprobada durante la administración Clinton. Actividades o los fondos gastados bajo sus auspicios, según lo expresado oficialmente en la Ley, y también asumida por los cubanos, se limitan a los programas de promoción de la democracia diseñados para debilitar y derrocar al régimen de Castro. Estas actividades de EE.UU. están autorizadas por la ley de EE.UU. y consideradas un crimen contra el Estado por la ley cubana.
A excepción de ciertas causas familiares (académica, periodística, o religioso) y para los Cubano-Americanos, los ciudadanos estadounidenses se ven privados del derecho a visitar Cuba.
Los cubanos sabemos que, como presidente, levanté todas las restricciones de viaje y he dado grandes pasos hacia la normalización de relaciones diplomáticas. Esto incluía el establecimiento de secciones de interés en La Habana y Washington, a través del cual se podía llevado a cabo un mínimo de intercambio diplomático.
Fuimos recibidos en el aeropuerto por el canciller Bruno Rodríguez, el Jefe de la Sección de intereses cubanos (en Washington) Jorge Alberto Bolaños, y el Jefe de Misión de los EE.UU de Jonathan Farrar.
Recibi en nuestro hotel el ministro de Relaciones Exteriores, quien reconoció algunas medidas positivas adoptadas por el gobierno de Obama (que se enumeran en detalle), pero mantuvo que el impacto global de las políticas recientes han sido muy perjudiciales para Cuba, sobre todo debido a un endurecimiento de la las transacciones financieras a través de bancos extranjeros. Además, el programa Helms-Burton de “promoción de la democracia”, una estrategia de cambio de régimen financiado con $ 20 millones, sigue siendo una grave fuente de preocupación.
Nuestra primera sesión de información fue en la Sección de Intereses de EE.UU., donde también habló con el personal (en Español e Inglés). Nos sorprendió el tamaño de la plantilla – 50 estadounidenses y 270 cubanos. Parece que hay un mínimo contacto directo entre diplomáticos estadounidenses y altos funcionarios cubanos.
A continuación tuve una visita muy agradable con los líderes de la comunidad judía de Cuba. Aunque no existe un rabino en Cuba, los 1500 Judios de Cuba tienen un programa festivo religioso y social. Ellos dicen que tienen plena libertad de culto y la comunicación por Internet adecuada con el mundo exterior, y que no tuvieron contacto sustancial con Alan Gross.
Nuestra siguiente reunión fue con el cardenal Jaime Ortega, quien explicó el procedimiento por el cual el gobierno cubano permitió la liberación de los restantes 52 del grupo original de 75 presos políticos encarcelados en marzo de 2003 más un grupo adicional de otros 74 en los últimos seis meses. A doce de ellos se les permitió permanecer en Cuba y los otros fueron exiliados a España. El Cardenal también nos dio una conferencia sobre la situación de los diversos grupos religiosos en Cuba.
Rosalynn, Jennifer, y yo tuvimos una extensa reunión privada con el canciller Rodríguez, que repitió gran parte de nuestra conversación anterior y se concentró en el caso de Alan Gross, quien fue detenido, juzgado y condenado en su quinta visita a Cuba por “actos contra la la independencia del Estado. ” En virtud de un subcontrato de USAID, estaba en posesión de equipos diseñados para mejorar la comunicación por Internet, supuestamente en beneficio de la comunidad judía cubana, utilizando fondos entregados bajo la Ley Helms-Burton. (Yo había sido informado por los cubanos que el prisionero Alan Gross no sería puesto en libertad durante mi visita, pero creo que esto sera una posibilidad después de que su proceso de apelación sea completado.)
En nuestro desayuno con los embajadores de España, Canadá, Hungría, México, Naciones Unidas, la Unión Europea, Suecia, Brasil y Colombia, se reafirmó lo que el Ministro de Relaciones Exteriores había dicho acerca de los efectos adversos en sus bancos y sus movimientos de fondos a Cuba como resultado de la de las restricciones bancarias nuevas y más severas de EE.UU.
Hemos planteado una pregunta sobre la “lista de terroristas”, y los embajadores de España y Colombia dijeron que no estaban preocupados por la presencia de miembros de las FARC, la ETA, y el ELN en Cuba. De hecho, sostienen que esto aumenta su capacidad para tratar más eficazmente con estos grupos. De hecho, los miembros de ETA están allí a petición del gobierno español.
Después tuvimos una reunión extensa sobre la política económica cubana por Oswaldo Martínez, Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional . Describió los problemas actuales de Cuba y destacó las medidas adoptadas o previstas para “el progreso prudente” hacia la reducción de control del Estado sobre la agricultura, el comercio y los servicios. Ahora, por ejemplo, sólo alrededor del 50 por ciento de la tierra cultivable se utiliza, y las tierras ociosas se pondrán a disposición de las familias privadas de arrendamientos por “tiempo indefinido”. Varios cientos de miles de otros ciudadanos están siendo alentados a adoptar los medios privados de empleo.
Después de visitar un enorme centro de la tercera edad, se almorzó con el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, quien describió los objetivos de la próxima asamblea del Congreso de alrededor de 1.000 personas. Dijo que más de 2 / 3 de los párrafos propuestos se han modificado para dar cabida a las sugerencias de los ciudadanos.
A continuación, me he reunido con dos madres y tres esposas de los “Cinco Cubanos”, que han sido encarcelados por más de doce años. El juicio en el altamente cargado clima político de Miami se consideró sesgado por un tribunal de apelación. Altos funcionarios cubanos afirman que se contaba con una garantía personal del Presidente Clinton de que no habría vuelos de avionetas sobre La Habana, y que EE.UU. advirtió que no más “violaciónes de la soberanía de Cuba” se permitiría. A pesar de esto, el pequeño avión reiteró su misión y fue derribado. Estos funcionarios afirmaron que el miembro de los 5 cubanos que fue condenado por el asesinato de la tripulación del avión no pudo haber estado involucrado.
Rosalynn, Jennifer, y yo tuvimos una extensa reunión con el presidente Raúl Castro, donde cubrimos de nuevo muchos de los mismos problemas económicos y políticos. Él presentó un panorama general de la revolución cubana, el incidente de Bahía de Cochinos, la relación a menudo de confrontación de Cuba con la Unión Soviética, la participación de sus fuerzas armadas en Angola y otros lugares, su relación con Fidel, y una descripción de la intervención que se realice en el Congreso del Partido. Recibió también mi sugerencia de que él y sus ministros tengan acceso más fácil y más frecuente a los diplomáticos extranjeros. Todos los miembros de nuestro grupo se unieron a otros altos funcionarios cubanos en una cena ofrecida por el presidente.
Miércoles por la mañana nos reunimos con un grupo de disidentes activos, los bloggers, y otros, y he acogido 10 de los 12 recientemente liberados los presos políticos y sus esposas, quienes informaron que se sigue insistiendo en que a los exiliados a España se le permitirá regresar a Cuba. Ellos se quejaron de la dificultad en obtener tarjetas de identidad y renovación de licencias de conducir.
Rosalynn y yo tuvimos una extensa visita a Alan Gross en un hospital militar donde está confinado. Él expresó lástima de que por ahora se está tratando mucho mejor a él que a sus compañeros de prisión (después de su tratamiento anterior) y dijo que tenía comunicación adecuada con su esposa y familia.
Luego visitó a Fidel en su domicilio particular y lo encontró vigoroso, alerta, y dando atención a voluminosos informes de los medios de comunicación. Su problema de salud empezó con la rodilla izquierda y el hombro derecho, heridas de gravedad ocurridas en una caída en 2004 en una ceremonia en honor del Che Guevara.
Antes de salir de La Habana, ofreci una conferencia de prensa, una entrevista con la televisión, y tuve una otra breve reunión con el presidente Castro, quien me recibió en el aeropuerto, donde repetí mi petición de que el Sr. Gross se ha puesto en libertad y he transmitido las preocupaciones que había recibido de los grupos disidentes . Se comprometió a investigar los problemas e informar sobre sus decisiones para mí.
En total, creo que los objetivos básicos del Centro Carter se realizaron durante la visita.
Algunas notas sobre la visita: Raúl, Fidel y otros líderes están completamente familiarizados con nuestro sistema político y las presiones especiales de una minoría que va desapareciendo pero todavía poderosa de cubano-estadounidenses. Ellos saben que la Ley Helms-Burton no puede ser derogada, y son expertos en la autoridad que tiene el Presidente .
Tanto en privado como en público, seguí pidiendo el final de nuestro bloqueo económico contra el pueblo cubano, el levantamiento de todas las restricciones a los viajes, al comercio y de las restricciones financieras, la liberación de Alan Gross y los Cinco, y el final de la política de EE.UU. de que Cuba promueve el terrorismo, la libertad de expresión, de reunión, y los viajes en Cuba, y el establecimiento de relaciones plenas entre los dos países. En el aeropuerto, Raúl le dijo a la prensa, “Estoy de acuerdo con todo lo que el presidente Carter, dijo.”
* Publicado en página del Centro Carter (tomado del blog Islamía, de Norelys Morales, periodista cubana).-
Fuente: http://www.cartercenter.org/news/trip_reports/cuba-march2011.html
The Carter Center
Por invitación del presidente Raúl Castro, Rosalynn y yo visitamos La Habana en nombre del Centro Carter, junto con John Hardman, Jennifer McCoy, el Pastor Robert Montgomery Melissa, John Moores, y Rosenberg Diane.
Los objetivos del viaje fueron los siguientes:
1. familiarizarse con el presidente Raúl Castro y para determinar sus objetivos inmediatos y a largo plazo para Cuba. El Partido del Congreso se reunirá en abril (en el 50 aniversario de la Bahía de Cochinos) y los cubanos adoptan planes de reformas económicas y sociales;
2. explorar ideas sobre cómo las relaciones de Estados Unidos-Cuba podría mejorarse;
3. visitar a los jugadores clave en los sectores gubernamentales e independientes, y
4. aprender lo más posible sobre los casos de los Cinco Cubanos presos en los EE.UU. y Gross Alan en Cuba.
Antes del viaje hubo conversaciones con la secretaria de Estado Clinton, el asesor de Seguridad Nacional Donilon, y Judy Gross.
Existe una incompatibilidad fundamental entre las políticas de Cuba y los EE.UU., basado en más de medio siglo de esfuerzos de los líderes en Washington para desestabilizar y provocar cambios en el régimen comunista de Fidel y Raúl Castro.
Un embargo económico contra Cuba continúa, codificado por la Ley Helms-Burton, aprobada durante la administración Clinton. Actividades o los fondos gastados bajo sus auspicios, según lo expresado oficialmente en la Ley, y también asumida por los cubanos, se limitan a los programas de promoción de la democracia diseñados para debilitar y derrocar al régimen de Castro. Estas actividades de EE.UU. están autorizadas por la ley de EE.UU. y consideradas un crimen contra el Estado por la ley cubana.
A excepción de ciertas causas familiares (académica, periodística, o religioso) y para los Cubano-Americanos, los ciudadanos estadounidenses se ven privados del derecho a visitar Cuba.
Los cubanos sabemos que, como presidente, levanté todas las restricciones de viaje y he dado grandes pasos hacia la normalización de relaciones diplomáticas. Esto incluía el establecimiento de secciones de interés en La Habana y Washington, a través del cual se podía llevado a cabo un mínimo de intercambio diplomático.
Fuimos recibidos en el aeropuerto por el canciller Bruno Rodríguez, el Jefe de la Sección de intereses cubanos (en Washington) Jorge Alberto Bolaños, y el Jefe de Misión de los EE.UU de Jonathan Farrar.
Recibi en nuestro hotel el ministro de Relaciones Exteriores, quien reconoció algunas medidas positivas adoptadas por el gobierno de Obama (que se enumeran en detalle), pero mantuvo que el impacto global de las políticas recientes han sido muy perjudiciales para Cuba, sobre todo debido a un endurecimiento de la las transacciones financieras a través de bancos extranjeros. Además, el programa Helms-Burton de “promoción de la democracia”, una estrategia de cambio de régimen financiado con $ 20 millones, sigue siendo una grave fuente de preocupación.
Nuestra primera sesión de información fue en la Sección de Intereses de EE.UU., donde también habló con el personal (en Español e Inglés). Nos sorprendió el tamaño de la plantilla – 50 estadounidenses y 270 cubanos. Parece que hay un mínimo contacto directo entre diplomáticos estadounidenses y altos funcionarios cubanos.
A continuación tuve una visita muy agradable con los líderes de la comunidad judía de Cuba. Aunque no existe un rabino en Cuba, los 1500 Judios de Cuba tienen un programa festivo religioso y social. Ellos dicen que tienen plena libertad de culto y la comunicación por Internet adecuada con el mundo exterior, y que no tuvieron contacto sustancial con Alan Gross.
Nuestra siguiente reunión fue con el cardenal Jaime Ortega, quien explicó el procedimiento por el cual el gobierno cubano permitió la liberación de los restantes 52 del grupo original de 75 presos políticos encarcelados en marzo de 2003 más un grupo adicional de otros 74 en los últimos seis meses. A doce de ellos se les permitió permanecer en Cuba y los otros fueron exiliados a España. El Cardenal también nos dio una conferencia sobre la situación de los diversos grupos religiosos en Cuba.
Rosalynn, Jennifer, y yo tuvimos una extensa reunión privada con el canciller Rodríguez, que repitió gran parte de nuestra conversación anterior y se concentró en el caso de Alan Gross, quien fue detenido, juzgado y condenado en su quinta visita a Cuba por “actos contra la la independencia del Estado. ” En virtud de un subcontrato de USAID, estaba en posesión de equipos diseñados para mejorar la comunicación por Internet, supuestamente en beneficio de la comunidad judía cubana, utilizando fondos entregados bajo la Ley Helms-Burton. (Yo había sido informado por los cubanos que el prisionero Alan Gross no sería puesto en libertad durante mi visita, pero creo que esto sera una posibilidad después de que su proceso de apelación sea completado.)
En nuestro desayuno con los embajadores de España, Canadá, Hungría, México, Naciones Unidas, la Unión Europea, Suecia, Brasil y Colombia, se reafirmó lo que el Ministro de Relaciones Exteriores había dicho acerca de los efectos adversos en sus bancos y sus movimientos de fondos a Cuba como resultado de la de las restricciones bancarias nuevas y más severas de EE.UU.
Hemos planteado una pregunta sobre la “lista de terroristas”, y los embajadores de España y Colombia dijeron que no estaban preocupados por la presencia de miembros de las FARC, la ETA, y el ELN en Cuba. De hecho, sostienen que esto aumenta su capacidad para tratar más eficazmente con estos grupos. De hecho, los miembros de ETA están allí a petición del gobierno español.
Después tuvimos una reunión extensa sobre la política económica cubana por Oswaldo Martínez, Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional . Describió los problemas actuales de Cuba y destacó las medidas adoptadas o previstas para “el progreso prudente” hacia la reducción de control del Estado sobre la agricultura, el comercio y los servicios. Ahora, por ejemplo, sólo alrededor del 50 por ciento de la tierra cultivable se utiliza, y las tierras ociosas se pondrán a disposición de las familias privadas de arrendamientos por “tiempo indefinido”. Varios cientos de miles de otros ciudadanos están siendo alentados a adoptar los medios privados de empleo.
Después de visitar un enorme centro de la tercera edad, se almorzó con el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, quien describió los objetivos de la próxima asamblea del Congreso de alrededor de 1.000 personas. Dijo que más de 2 / 3 de los párrafos propuestos se han modificado para dar cabida a las sugerencias de los ciudadanos.
A continuación, me he reunido con dos madres y tres esposas de los “Cinco Cubanos”, que han sido encarcelados por más de doce años. El juicio en el altamente cargado clima político de Miami se consideró sesgado por un tribunal de apelación. Altos funcionarios cubanos afirman que se contaba con una garantía personal del Presidente Clinton de que no habría vuelos de avionetas sobre La Habana, y que EE.UU. advirtió que no más “violaciónes de la soberanía de Cuba” se permitiría. A pesar de esto, el pequeño avión reiteró su misión y fue derribado. Estos funcionarios afirmaron que el miembro de los 5 cubanos que fue condenado por el asesinato de la tripulación del avión no pudo haber estado involucrado.
Rosalynn, Jennifer, y yo tuvimos una extensa reunión con el presidente Raúl Castro, donde cubrimos de nuevo muchos de los mismos problemas económicos y políticos. Él presentó un panorama general de la revolución cubana, el incidente de Bahía de Cochinos, la relación a menudo de confrontación de Cuba con la Unión Soviética, la participación de sus fuerzas armadas en Angola y otros lugares, su relación con Fidel, y una descripción de la intervención que se realice en el Congreso del Partido. Recibió también mi sugerencia de que él y sus ministros tengan acceso más fácil y más frecuente a los diplomáticos extranjeros. Todos los miembros de nuestro grupo se unieron a otros altos funcionarios cubanos en una cena ofrecida por el presidente.
Miércoles por la mañana nos reunimos con un grupo de disidentes activos, los bloggers, y otros, y he acogido 10 de los 12 recientemente liberados los presos políticos y sus esposas, quienes informaron que se sigue insistiendo en que a los exiliados a España se le permitirá regresar a Cuba. Ellos se quejaron de la dificultad en obtener tarjetas de identidad y renovación de licencias de conducir.
Rosalynn y yo tuvimos una extensa visita a Alan Gross en un hospital militar donde está confinado. Él expresó lástima de que por ahora se está tratando mucho mejor a él que a sus compañeros de prisión (después de su tratamiento anterior) y dijo que tenía comunicación adecuada con su esposa y familia.
Luego visitó a Fidel en su domicilio particular y lo encontró vigoroso, alerta, y dando atención a voluminosos informes de los medios de comunicación. Su problema de salud empezó con la rodilla izquierda y el hombro derecho, heridas de gravedad ocurridas en una caída en 2004 en una ceremonia en honor del Che Guevara.
Antes de salir de La Habana, ofreci una conferencia de prensa, una entrevista con la televisión, y tuve una otra breve reunión con el presidente Castro, quien me recibió en el aeropuerto, donde repetí mi petición de que el Sr. Gross se ha puesto en libertad y he transmitido las preocupaciones que había recibido de los grupos disidentes . Se comprometió a investigar los problemas e informar sobre sus decisiones para mí.
En total, creo que los objetivos básicos del Centro Carter se realizaron durante la visita.
Algunas notas sobre la visita: Raúl, Fidel y otros líderes están completamente familiarizados con nuestro sistema político y las presiones especiales de una minoría que va desapareciendo pero todavía poderosa de cubano-estadounidenses. Ellos saben que la Ley Helms-Burton no puede ser derogada, y son expertos en la autoridad que tiene el Presidente .
Tanto en privado como en público, seguí pidiendo el final de nuestro bloqueo económico contra el pueblo cubano, el levantamiento de todas las restricciones a los viajes, al comercio y de las restricciones financieras, la liberación de Alan Gross y los Cinco, y el final de la política de EE.UU. de que Cuba promueve el terrorismo, la libertad de expresión, de reunión, y los viajes en Cuba, y el establecimiento de relaciones plenas entre los dos países. En el aeropuerto, Raúl le dijo a la prensa, “Estoy de acuerdo con todo lo que el presidente Carter, dijo.”
* Publicado en página del Centro Carter (tomado del blog Islamía, de Norelys Morales, periodista cubana).-
Fuente: http://www.cartercenter.org/news/trip_reports/cuba-march2011.html
lunes, 28 de marzo de 2011
La intervención militar en Libia y la No-intervención en la Guerra Civil española
Antoni Puig Solé
Rebelión
Algunos de los defensores de la intervención militar extranjera sobre Libia, han querido justificar su posición con un recordatorio de las consecuencias dramáticas que tuvo la política de la No-Intervención en la Guerra de España de 1936-39.
Entiendo que en una cuestión de tanta envergadura, todos aquellos que toman posición utilicen los recursos que consideren más oportunos. Ahora bien, no veo legítimo falsear la historia i/o hacer juegos de palabras.
Por eso, no puedo dejar de recordar que en 1936 la crítica a la “No-Intervención” no se fundamentó en la falta de participación militar directa de los países europeos en España. Este tipo de “ayuda” nunca se solicitó. Dolores Ibarruri, en su libro autobiográfico “El único camino” recuerda que “El Gobierno republicano español no pretendió jamás del gobierno francés ni asistencia, ni ayuda activa”.
Los republicanos se dedicaron a criticar el incumplimiento de los acuerdos comerciales que determinados países habían subscrito anteriormente con el gobierno legítimo salido de las urnas.
Para no respetar sus compromisos, los “No-Intervencionistas” tomaron como excusa el carácter civil de la guerra que habían desencadenado los fascistas. Un argumento que guarda similitud con los que ahora, en boca de Berlusconi, utiliza Italia para no cumplir el pacto de no agresión subscrito con Libia.
Las potencias “No-Intervencionistas” alegaban que no querían favorecer a ninguno de los bandos en conflicto. Con esta falsa neutralidad, también se desatendieron las peticiones de armamento, especialmente aviones, que tanto necesitaba el pueblo español para combatir a los sublevados.
Pero la “No-Intervención” sólo se aplicó con el bando republicano y no se hizo lo mismo con los abastecimientos de los rebeldes fascistas.
El problema más importante de la “No-Intervención” fue, en todo caso, que con ella no se evitó la participación directa de los imperialistas alemanes e italianos que con sus aviones y sus bombas masacraron el frente de batalla y la población civil y con sus submarinos hundieron a los barcos republicanos. De hecho, España fue el primer caso de intervención imperialista directa de las fuerzas militares en ascenso en una guerra civil. Esto si que tiene puntos de coincidencia con las intervenciones militares a las que ahora asistimos en Libia.
La presencia extranjera en España, no quedó limitada a la intervención alemana e italiana: Los generales fascistas, sacaron de las tribus del Rif a los hombres de más bestiales instintos con los que invadieron la Península, prometiéndoles todo tipo de trofeos, para que combatieran ferozmente a los republicanos.
Este conjunto de acontecimientos llevaron al PCE a considerar la guerra española como “una Guerra por la independencia nacional”. Nada más alejado de las “revoluciones exportadas” a través de los tanques que antaño defendían los prosoviéticos y de las democracias impuestas a golpe de bomba que ahora algunos Pro-Intervención defienden.
A estas alturas, ya son muchos los historiadores que han reconocido que la mal denominada “No-Intervención” fue de hecho una de las principales formas que revistió la intervención extranjera contra el pueblo español, y una de las principales causas de su derrota.
En la Guerra de España hubo una presencia internacional solidaria de personas procedentes de otros países a través de las Brigadas Internacionales. Pero los brigadistas nunca actuaron bajo bandera extranjera. Lo hicieron al servicio de la república y a las órdenes de los mandos republicanos. Aún así, las fuerzas reaccionarias internacionales los acusaron de “mercenarios”. Finalmente los republicanos optaron por separarlos del frente de combate y organizaron su salida del país. Con esta actuación esperaban que las potencias internacionales “No-Intervencionistas” obligaran la retirada de las tropas extranjeras que apoyaban al fascismo. Pero esto nunca sucedió.
Seguramente algunos dirán que la Unión Soviética sí que “intervino” en la Guerra de España. Puede ser que incluso añadan que “su intervención” es algo que deberíamos agradecer. Esta visión no es del todo correcta y está muy influida por la propaganda fascista. Una cosa es la ayuda y otra totalmente distinta la intervención militar.
La URSS defendió a la república española en todos los terrenos de la arena internacional donde podía llegar su voz, mantuvo y amplió las relaciones comerciales frente al bloqueo de los No-Intervencionistas e hizo llegar unas armas, sin las cuales la defensa de Madrid hubiera sido imposible. Pero la URSS nunca intervino militarmente de manera directa.
Nadie puede ignorar que la ayuda soviética tuvo episodios contradictorios y momentos negros, entre los que encontramos el asesinato de Andreu Nin, según parece, a manos de agentes soviéticos. Pero este asesinato se llevó a cabo contraviniendo la legalidad republicana. Fue, además, un hecho abominable que nos alerta de los riesgos que se corren incluso en los casos en los que no hay intervención militar directa. Imaginémonos entonces, cuál es la situación cuando las potencias extranjeras no se limitan a mantener contratos comerciales y a mandar asesores sino que intervienen directamente haciendo ostentación de su superioridad militar.
La república española seguramente hubiera estado de acuerdo con “la No-Intervención” si esta a) hubiera mantenido las mismas relaciones comerciales que se tenían antes de la revuelta, b) hubiera cortado las vías de abastecimiento de los rebeldes y c) hubiese impedido la participación militar de potencias extranjera en el territorio, en el cielo y en el mar español. Nada de esto tiene que ver con los ataques actuales sobre Libia, que con la excusa de evitar la circulación aérea destruyen las defensas terrestres y los tanques de uno de los bandos. Esta intervención , en todo caso, recuerda la que perpetraron alemanes e italianos en España.
Blog del autor: http://apuigsole.blogspot.com/
Rebelión
Algunos de los defensores de la intervención militar extranjera sobre Libia, han querido justificar su posición con un recordatorio de las consecuencias dramáticas que tuvo la política de la No-Intervención en la Guerra de España de 1936-39.
Entiendo que en una cuestión de tanta envergadura, todos aquellos que toman posición utilicen los recursos que consideren más oportunos. Ahora bien, no veo legítimo falsear la historia i/o hacer juegos de palabras.
Por eso, no puedo dejar de recordar que en 1936 la crítica a la “No-Intervención” no se fundamentó en la falta de participación militar directa de los países europeos en España. Este tipo de “ayuda” nunca se solicitó. Dolores Ibarruri, en su libro autobiográfico “El único camino” recuerda que “El Gobierno republicano español no pretendió jamás del gobierno francés ni asistencia, ni ayuda activa”.
Los republicanos se dedicaron a criticar el incumplimiento de los acuerdos comerciales que determinados países habían subscrito anteriormente con el gobierno legítimo salido de las urnas.
Para no respetar sus compromisos, los “No-Intervencionistas” tomaron como excusa el carácter civil de la guerra que habían desencadenado los fascistas. Un argumento que guarda similitud con los que ahora, en boca de Berlusconi, utiliza Italia para no cumplir el pacto de no agresión subscrito con Libia.
Las potencias “No-Intervencionistas” alegaban que no querían favorecer a ninguno de los bandos en conflicto. Con esta falsa neutralidad, también se desatendieron las peticiones de armamento, especialmente aviones, que tanto necesitaba el pueblo español para combatir a los sublevados.
Pero la “No-Intervención” sólo se aplicó con el bando republicano y no se hizo lo mismo con los abastecimientos de los rebeldes fascistas.
El problema más importante de la “No-Intervención” fue, en todo caso, que con ella no se evitó la participación directa de los imperialistas alemanes e italianos que con sus aviones y sus bombas masacraron el frente de batalla y la población civil y con sus submarinos hundieron a los barcos republicanos. De hecho, España fue el primer caso de intervención imperialista directa de las fuerzas militares en ascenso en una guerra civil. Esto si que tiene puntos de coincidencia con las intervenciones militares a las que ahora asistimos en Libia.
La presencia extranjera en España, no quedó limitada a la intervención alemana e italiana: Los generales fascistas, sacaron de las tribus del Rif a los hombres de más bestiales instintos con los que invadieron la Península, prometiéndoles todo tipo de trofeos, para que combatieran ferozmente a los republicanos.
Este conjunto de acontecimientos llevaron al PCE a considerar la guerra española como “una Guerra por la independencia nacional”. Nada más alejado de las “revoluciones exportadas” a través de los tanques que antaño defendían los prosoviéticos y de las democracias impuestas a golpe de bomba que ahora algunos Pro-Intervención defienden.
A estas alturas, ya son muchos los historiadores que han reconocido que la mal denominada “No-Intervención” fue de hecho una de las principales formas que revistió la intervención extranjera contra el pueblo español, y una de las principales causas de su derrota.
En la Guerra de España hubo una presencia internacional solidaria de personas procedentes de otros países a través de las Brigadas Internacionales. Pero los brigadistas nunca actuaron bajo bandera extranjera. Lo hicieron al servicio de la república y a las órdenes de los mandos republicanos. Aún así, las fuerzas reaccionarias internacionales los acusaron de “mercenarios”. Finalmente los republicanos optaron por separarlos del frente de combate y organizaron su salida del país. Con esta actuación esperaban que las potencias internacionales “No-Intervencionistas” obligaran la retirada de las tropas extranjeras que apoyaban al fascismo. Pero esto nunca sucedió.
Seguramente algunos dirán que la Unión Soviética sí que “intervino” en la Guerra de España. Puede ser que incluso añadan que “su intervención” es algo que deberíamos agradecer. Esta visión no es del todo correcta y está muy influida por la propaganda fascista. Una cosa es la ayuda y otra totalmente distinta la intervención militar.
La URSS defendió a la república española en todos los terrenos de la arena internacional donde podía llegar su voz, mantuvo y amplió las relaciones comerciales frente al bloqueo de los No-Intervencionistas e hizo llegar unas armas, sin las cuales la defensa de Madrid hubiera sido imposible. Pero la URSS nunca intervino militarmente de manera directa.
Nadie puede ignorar que la ayuda soviética tuvo episodios contradictorios y momentos negros, entre los que encontramos el asesinato de Andreu Nin, según parece, a manos de agentes soviéticos. Pero este asesinato se llevó a cabo contraviniendo la legalidad republicana. Fue, además, un hecho abominable que nos alerta de los riesgos que se corren incluso en los casos en los que no hay intervención militar directa. Imaginémonos entonces, cuál es la situación cuando las potencias extranjeras no se limitan a mantener contratos comerciales y a mandar asesores sino que intervienen directamente haciendo ostentación de su superioridad militar.
La república española seguramente hubiera estado de acuerdo con “la No-Intervención” si esta a) hubiera mantenido las mismas relaciones comerciales que se tenían antes de la revuelta, b) hubiera cortado las vías de abastecimiento de los rebeldes y c) hubiese impedido la participación militar de potencias extranjera en el territorio, en el cielo y en el mar español. Nada de esto tiene que ver con los ataques actuales sobre Libia, que con la excusa de evitar la circulación aérea destruyen las defensas terrestres y los tanques de uno de los bandos. Esta intervención , en todo caso, recuerda la que perpetraron alemanes e italianos en España.
Blog del autor: http://apuigsole.blogspot.com/
viernes, 25 de marzo de 2011
CENSURA sobre lo que está pasando en ISLANDIA
Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que diga, si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, ¿porque los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia? :
En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.
Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.
He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años:
¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.
2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.
En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.
En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.
¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?
¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.
El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124182
En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.
Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.
He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años:
¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.
2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.
2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.
En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.
En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.
¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?
¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.
El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124182
jueves, 24 de marzo de 2011
Comunicado conjunto: ¡no a la guerra!
La oleada de movilizaciones populares que se está produciendo en el mundo árabe, haciendo tambalearse a los gobiernos títeres de Túnez y Egipto, se ha extendido a otros países como Yemen, Jordania, Bahrein, Omán o Libia.
No obstante, lo que está sucediendo en Libia es muy diferente de lo ocurrido en Túnez y Egipto, y por tanto requiere un análisis más pausado.
La situación actual en esta área geopolítica es resultado de la permanente injerencia del imperialismo, de los procesos de descolonización formales, de las políticas neocoloniales de las anteriores metrópolis y de la lucha entre las potencias imperialistas por conquistar esferas de influencia. Durante décadas y hasta su salida del poder, Ben Ali y Mubarak fueron peones del imperialismo favorecidos y protegidos por los países del capitalismo central, donde la fracción socialdemócrata de la burguesía llegó a aceptarlos como miembros de pleno derecho de la Internacional Socialista.
En su momento, Egipto, Argelia y Libia, a diferencia de Túnez o Bahrein, fueron puntales del movimiento de países no alineados y contaban o cuentan con dirigentes que, en lo formal, se muestran como continuadores de los procesos de liberación nacional (personificados en Nasser, Ben Bella y el propio Gadafi en su momento). Estos países fueron en su día referentes del panarabismo y tenían una orientación socialista, al menos en lo formal, que los ponía en el punto de mira de las antiguas potencias coloniales que se resistían a perder el control sobre una zona de importancia geopolítica enorme.
Los procesos de emancipación y liberación nacional en los países árabes del norte de África, caracterizados inicialmente por su firme oposición al imperialismo, pero carentes de una nítida posición socialista y de un contrapeso en la esfera de las relaciones internacionales, como lo fue en su momento la URSS y el campo socialista, han ido derivando, con el paso del tiempo, hacia posiciones de conciliación con las potencias imperialistas, bien cambiando de dirigentes, bien manteniéndose los mismos, haciendo uso de una retórica antiimperialista que ocultaba lo verdaderamente esencial: los acuerdos económicos y políticos de carácter estratégico con el imperialismo que condenaban a estos países a mantener un su status colonial. De esta manera, a los pueblos del norte de África se les robó la oportunidad de construir un nuevo marco de relaciones con las antiguas potencias coloniales, abriendo paso nuevamente a la penetración total de los intereses occidentales en sus países y al surgimiento de una oligarquía ligada a los centros imperialistas y basada en la explotación de las masas populares y el expolio de los recursos de estos países. Ahora, cuando estallan todas las contradicciones acumuladas, cuando esos pueblos, hartos de tanto sufrimiento y tantas carencias, como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas en colisión con las relaciones de producción en el proceso capitalista, se movilizan para exigir cambios en sus condiciones de vida y sus sistemas políticos, el imperialismo interviene decididamente, tratando de manipular estos procesos para reconvertirlos en una situación nuevamente controlable, que le permita continuar el expolio de sus recursos naturales, minerales y energéticos, utilizando para ello todas las medidas a su alcance.
En efecto, la información que nos han ofrecido los medios de comunicación masivos, propiedad del gran capital, ha sido extremadamente sesgada, haciéndose muy difícil saber con claridad qué ha ocurrido al inicio de la crisis. Han lanzado una campaña de acoso mediático contra el gobierno de Trípoli, difundiendo noticias de supuestos bombardeos contra la población que posteriormente han resultado desmentidos por diversas fuentes, mientras preparaban toda la maquinaria intoxicadora que incluye al Tribunal Penal Internacional y a las agencias de noticias afines.
Varios líderes socialistas y antiimperialistas, principalmente Fidel Castro, Daniel Ortega y Hugo Chávez, han advertido repetidamente del peligro de intervención de la OTAN mientras el imperialismo seguía con sus preparativos de guerra y finalmente ha acabado confirmando sus terribles intereses con el ataque militar a Libia. Por otra parte, la prensa burguesa nos hablaba de manifestantes indefensos siendo reprimidos con dureza, aunque a los pocos días hemos visto cómo surgían grupos armados de opositores a Gaddafi que ya eran capaces de cercar ciudades enteras.
Estamos viendo, por tanto, que en Libia no se estaba dando ningún proceso revolucionario que esté estuviese siendo reprimido duramente por un gobierno, sino un proceso de guerra civil alentado por las fuerzas imperialistas y sostenido desde el interior por los sectores burgueses y feudales para quienes Gadafi se ha convertido en una rémora que impide el desarrollo acelerado del proceso de acumulación capitalista en un país que, a día de hoy, es el país africano con el mayor índice de Desarrollo Humano y la mayor Renta per Cápita. Desde el inicio, estos grupos rebeldes, que se han apropiado la dirección del descontento popular, han enarbolado la bandera de la monarquía pro-occidental y han recibido el apoyo inequívoco de los Estados Unidos. Hillary Clinton, así como el senador McCain, han planteado proveerlos de armas. Por otra parte, son innegables los asesinatos de ciudadanos de raza negra por parte de estos “luchadores por la libertad”. Además, se ha tenido conocimiento de la presencia en Cirenaica (este del país) de mercenarios y asesores estadounidenses, británicos, franceses y holandeses. La maquinaria imperialista se puso en marcha también en el Parlamento Europeo, que aprobó una resolución para reconocer como legítimo al “gobierno” de los opositores libios, haciendo caso omiso del propio derecho internacional burgués.
Realmente, no son los supuestos crímenes de Gaddafi lo que preocupa a los imperialistas, sino las inmensas reservas de petróleo que tiene Libia. El mayor crimen que ha cometido el líder libio, no ha sido reprimir a la población sino haber cerrado las bases militares de EEUU y Gran Bretaña en Libia tras tomar el poder, así como nacionalizar la industria petrolera y los intereses comerciales bajo control estadounidense y británico, y haberse opuesto a EEUU durante décadas. Curiosamente, la izquierda reformista aliada de la Unión Europea así como sectores de la izquierda radical coinciden plenamente con las tesis de la derecha neoliberal, llegando incluso a pedir armas para los rebeldes. Así, esta izquierda tan necesaria para la burguesía capitalista, avala las tesis de los políticos del imperialismo frente a las de los líderes del ALBA. Pero esto no es nada nuevo realmente. Los que hoy en día apoyan a los rebeldes pro-imperialistas y racistas de Libia son los mismos que ayer apoyaban a los talibanes en su lucha contra la “invasión soviética” en Afganistán o a la guerrilla fascista UÇK en Kosovo, etc. Desde la izquierda revolucionaria, en cambio, afirmamos que lo que persiguen los rebeldes anti-Gaddafi es el restablecimiento de un régimen reaccionario y pro-occidental para que Libia vuelva a ser una neo-colonia.
Creemos que a falta de un movimiento progresista y soberano que aglutine las justas protestas contra Gaddafi en sentido antiimperialista y de afirmación de la soberanía nacional, y teniendo en cuenta las actuales circunstancias, el pueblo y los trabajadores libios no tienen nada que ganar y sí mucho que perder con la caída de su gobierno legítimo. Las consignas del tipo “ni OTAN, ni Gaddafi”, solamente facilitan las cosas al imperialismo, colocando al líder libio y al monstruo imperialista en un mismo plano, con la consecuencia de que la intervención militar imperialista (cuyos resultados ya hemos visto en Kosovo e Irak) sea vista con mejores ojos por parte de la opinión pública.
Los abajo firmantes alertamos a la opinión pública ante las mentiras de la propaganda de guerra imperialista, que bien nos recuerda a la de las famosas e invisibles armas de destrucción masiva iraquíes, y condenamos absolutamente esta agresión imperialista del conglomerado formado por la Unión Europea, EE.UU, el Consejo de Seguridad de ONU y la OTAN, con la vergonzosa participación del Estado Español, e instamos al gobierno de Zapatero a que dé marcha atrás en esta aventura militar, de consecuencias desastrosas para el propio pueblo libio y para el conjunto de los pueblos y la paz internacional. Exigimos el regreso de las tropas españolas y abogamos por que el conflicto sea resuelto por una vía pacífica, democrática y respetando la soberanía y la integridad territorial de Libia, sin injerencias de ningún tipo.
¡ALTO A LA AGRESIÓN CONTRA LIBIA!
¡FUERA EL IMPERIALISMO DE ÁFRICA Y ORIENTE PRÓXIMO!
¡VIVA LA LUCHA DE LOS PUEBLOS ÁRABES!
Colectivo Comunista 27 de Septiembre
Partido Comunista de los Pueblos de España
Partido de los Trabajadores de España (PTE-ORT)
Unión de Jóvenes Comunistas-Madrid
Unión Proletaria
No obstante, lo que está sucediendo en Libia es muy diferente de lo ocurrido en Túnez y Egipto, y por tanto requiere un análisis más pausado.
La situación actual en esta área geopolítica es resultado de la permanente injerencia del imperialismo, de los procesos de descolonización formales, de las políticas neocoloniales de las anteriores metrópolis y de la lucha entre las potencias imperialistas por conquistar esferas de influencia. Durante décadas y hasta su salida del poder, Ben Ali y Mubarak fueron peones del imperialismo favorecidos y protegidos por los países del capitalismo central, donde la fracción socialdemócrata de la burguesía llegó a aceptarlos como miembros de pleno derecho de la Internacional Socialista.
En su momento, Egipto, Argelia y Libia, a diferencia de Túnez o Bahrein, fueron puntales del movimiento de países no alineados y contaban o cuentan con dirigentes que, en lo formal, se muestran como continuadores de los procesos de liberación nacional (personificados en Nasser, Ben Bella y el propio Gadafi en su momento). Estos países fueron en su día referentes del panarabismo y tenían una orientación socialista, al menos en lo formal, que los ponía en el punto de mira de las antiguas potencias coloniales que se resistían a perder el control sobre una zona de importancia geopolítica enorme.
Los procesos de emancipación y liberación nacional en los países árabes del norte de África, caracterizados inicialmente por su firme oposición al imperialismo, pero carentes de una nítida posición socialista y de un contrapeso en la esfera de las relaciones internacionales, como lo fue en su momento la URSS y el campo socialista, han ido derivando, con el paso del tiempo, hacia posiciones de conciliación con las potencias imperialistas, bien cambiando de dirigentes, bien manteniéndose los mismos, haciendo uso de una retórica antiimperialista que ocultaba lo verdaderamente esencial: los acuerdos económicos y políticos de carácter estratégico con el imperialismo que condenaban a estos países a mantener un su status colonial. De esta manera, a los pueblos del norte de África se les robó la oportunidad de construir un nuevo marco de relaciones con las antiguas potencias coloniales, abriendo paso nuevamente a la penetración total de los intereses occidentales en sus países y al surgimiento de una oligarquía ligada a los centros imperialistas y basada en la explotación de las masas populares y el expolio de los recursos de estos países. Ahora, cuando estallan todas las contradicciones acumuladas, cuando esos pueblos, hartos de tanto sufrimiento y tantas carencias, como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas en colisión con las relaciones de producción en el proceso capitalista, se movilizan para exigir cambios en sus condiciones de vida y sus sistemas políticos, el imperialismo interviene decididamente, tratando de manipular estos procesos para reconvertirlos en una situación nuevamente controlable, que le permita continuar el expolio de sus recursos naturales, minerales y energéticos, utilizando para ello todas las medidas a su alcance.
En efecto, la información que nos han ofrecido los medios de comunicación masivos, propiedad del gran capital, ha sido extremadamente sesgada, haciéndose muy difícil saber con claridad qué ha ocurrido al inicio de la crisis. Han lanzado una campaña de acoso mediático contra el gobierno de Trípoli, difundiendo noticias de supuestos bombardeos contra la población que posteriormente han resultado desmentidos por diversas fuentes, mientras preparaban toda la maquinaria intoxicadora que incluye al Tribunal Penal Internacional y a las agencias de noticias afines.
Varios líderes socialistas y antiimperialistas, principalmente Fidel Castro, Daniel Ortega y Hugo Chávez, han advertido repetidamente del peligro de intervención de la OTAN mientras el imperialismo seguía con sus preparativos de guerra y finalmente ha acabado confirmando sus terribles intereses con el ataque militar a Libia. Por otra parte, la prensa burguesa nos hablaba de manifestantes indefensos siendo reprimidos con dureza, aunque a los pocos días hemos visto cómo surgían grupos armados de opositores a Gaddafi que ya eran capaces de cercar ciudades enteras.
Estamos viendo, por tanto, que en Libia no se estaba dando ningún proceso revolucionario que esté estuviese siendo reprimido duramente por un gobierno, sino un proceso de guerra civil alentado por las fuerzas imperialistas y sostenido desde el interior por los sectores burgueses y feudales para quienes Gadafi se ha convertido en una rémora que impide el desarrollo acelerado del proceso de acumulación capitalista en un país que, a día de hoy, es el país africano con el mayor índice de Desarrollo Humano y la mayor Renta per Cápita. Desde el inicio, estos grupos rebeldes, que se han apropiado la dirección del descontento popular, han enarbolado la bandera de la monarquía pro-occidental y han recibido el apoyo inequívoco de los Estados Unidos. Hillary Clinton, así como el senador McCain, han planteado proveerlos de armas. Por otra parte, son innegables los asesinatos de ciudadanos de raza negra por parte de estos “luchadores por la libertad”. Además, se ha tenido conocimiento de la presencia en Cirenaica (este del país) de mercenarios y asesores estadounidenses, británicos, franceses y holandeses. La maquinaria imperialista se puso en marcha también en el Parlamento Europeo, que aprobó una resolución para reconocer como legítimo al “gobierno” de los opositores libios, haciendo caso omiso del propio derecho internacional burgués.
Realmente, no son los supuestos crímenes de Gaddafi lo que preocupa a los imperialistas, sino las inmensas reservas de petróleo que tiene Libia. El mayor crimen que ha cometido el líder libio, no ha sido reprimir a la población sino haber cerrado las bases militares de EEUU y Gran Bretaña en Libia tras tomar el poder, así como nacionalizar la industria petrolera y los intereses comerciales bajo control estadounidense y británico, y haberse opuesto a EEUU durante décadas. Curiosamente, la izquierda reformista aliada de la Unión Europea así como sectores de la izquierda radical coinciden plenamente con las tesis de la derecha neoliberal, llegando incluso a pedir armas para los rebeldes. Así, esta izquierda tan necesaria para la burguesía capitalista, avala las tesis de los políticos del imperialismo frente a las de los líderes del ALBA. Pero esto no es nada nuevo realmente. Los que hoy en día apoyan a los rebeldes pro-imperialistas y racistas de Libia son los mismos que ayer apoyaban a los talibanes en su lucha contra la “invasión soviética” en Afganistán o a la guerrilla fascista UÇK en Kosovo, etc. Desde la izquierda revolucionaria, en cambio, afirmamos que lo que persiguen los rebeldes anti-Gaddafi es el restablecimiento de un régimen reaccionario y pro-occidental para que Libia vuelva a ser una neo-colonia.
Creemos que a falta de un movimiento progresista y soberano que aglutine las justas protestas contra Gaddafi en sentido antiimperialista y de afirmación de la soberanía nacional, y teniendo en cuenta las actuales circunstancias, el pueblo y los trabajadores libios no tienen nada que ganar y sí mucho que perder con la caída de su gobierno legítimo. Las consignas del tipo “ni OTAN, ni Gaddafi”, solamente facilitan las cosas al imperialismo, colocando al líder libio y al monstruo imperialista en un mismo plano, con la consecuencia de que la intervención militar imperialista (cuyos resultados ya hemos visto en Kosovo e Irak) sea vista con mejores ojos por parte de la opinión pública.
Los abajo firmantes alertamos a la opinión pública ante las mentiras de la propaganda de guerra imperialista, que bien nos recuerda a la de las famosas e invisibles armas de destrucción masiva iraquíes, y condenamos absolutamente esta agresión imperialista del conglomerado formado por la Unión Europea, EE.UU, el Consejo de Seguridad de ONU y la OTAN, con la vergonzosa participación del Estado Español, e instamos al gobierno de Zapatero a que dé marcha atrás en esta aventura militar, de consecuencias desastrosas para el propio pueblo libio y para el conjunto de los pueblos y la paz internacional. Exigimos el regreso de las tropas españolas y abogamos por que el conflicto sea resuelto por una vía pacífica, democrática y respetando la soberanía y la integridad territorial de Libia, sin injerencias de ningún tipo.
¡ALTO A LA AGRESIÓN CONTRA LIBIA!
¡FUERA EL IMPERIALISMO DE ÁFRICA Y ORIENTE PRÓXIMO!
¡VIVA LA LUCHA DE LOS PUEBLOS ÁRABES!
Colectivo Comunista 27 de Septiembre
Partido Comunista de los Pueblos de España
Partido de los Trabajadores de España (PTE-ORT)
Unión de Jóvenes Comunistas-Madrid
Unión Proletaria
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